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A qué llamamos «Rumia» en la terapia de Aceptación y Compromiso?

🔶Desde ACT, la rumia es considerada una conducta que puede tener función de control o evitación experiencial.

🔷En muchos casos, la rumia es una respuesta a la activación de ciertos esquemas de creencias que las personas construyen desde su infancia.

🔶Estos esquemas, al ser activados por ciertos disparadores, generan un dolor asociado a ellos.

🔷La rumia es un intento por controlar ese dolor (emociones, sensaciones corporales, cogniciones). Este tipo de conducta de afrontamiento genera patrones comportamentales disfuncionales que refuerzan los mismos esquemas, autoperpetuándolos.

🔶Identificar los esquemas es un paso muy importante en la terapia cuando se intenta desactivar la rumia de la personas.

🔷En la Terapia de Aceptación y Compromiso trabajamos con los distintos procesos del hexaflex para identificar la agenda de control del paciente, para que aprenda a identificarla y ayudarlx a soltar la rumiación, en este caso.

Tanto la rumia como la preocupación pueden ser estrategias efectivas a la hora de resolver determinados problemas.
✋Sin embargo, frecuentemente, no son estrategias de ayuda cuando se llevan a cabo con el propósito de reducir malestar psicológico (ciclo crónico de rumia y preocupación).
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🔷 En el 2016 algunos autores (Ruiz, Riaño, Suárez-Falcón & Luciano) se lanzan con un estudio a comprobar si una sola sesión de un protocolo breve de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) centrada en la reducción de las conductas de rumia y preocupación tendrá efectos positivos en el tratamiento de desórdenes emocionales: .
👉Punto de partida: “los desencadenantes de la rumia y la preocupación se construyen en la historia de aprendizaje del individuo (única y personal), y llegan a estar relacionados de forma jerárquica hasta el punto de que uno de los desencadenantes más potentes (el pensamiento o emoción situado en lo más alto de la jerarquía, o “el grande”) contiene, simbólicamente, a los demás”.

👉Once participantes en los que su funcionamiento se había visto afectado por la rumia y la preocupación durante al menos seis meses recibieron una sola sesión clínica de un protocolo ACT expresamente dirigido a los tres ángulos para promover la flexibilidad psicológica.

 

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👉Resultados: El efecto de la intervención tuvo fue progresivo con un gran impacto a las cuatro y seis semanas de seguimiento, 9 de 11 participantes mostraron mejoría todas las medidas de rumia y preocupación, así como para medidas de síntomas emocionales y medidas de fusión cognitiva, evitación experiencial y acciones valiosas.

🔶🔷Futuros estudios están en marcha con muestras más amplias, mayor tiempo de seguimiento y generalización a diversos trastornos psicológicos.

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